Me enfocare, a mi criterio, en uno de los más grandes desafíos actuales de la sociedad, siendo la justicia social, ya que mediante esta, una sociedad realmente puede prosperar con equidad, igualdad de oportunidades para acceder a una educación de calidad que aporte al desarrollo sostenible de la sociedad, sistemas de salud eficientes y de calidad, una mejor calidad de vida y desarrollo de los pueblos. Sin justicia social, muy difícilmente una sociedad podrá caminar a una verdadera paz, una sociedad sin tanta violencia, desempleo, falta de valores, homicidios ejecutados por personas sin el menor respeto a la vida, impuestos que no se invierten en el pueblo, sociedades convulsionadas a nivel mundial, todo indicaría que existe una anomia social, sin dejar de lado los problemas del cambio climático, hambrunas, sequías, guerras, contaminación, corrupción, tráfico de personas, explotación laboral, esclavitud, entre otras.
Ahora bien, dentro del contexto planteado me hago la pregunta: ¿la educación responde a estos desafíos?, creo que el problema no es la educación, es el sistema imperante mundial, que utiliza el sistema educativo para validar sus principios mercantilistas, en el cual, instruyen seres humanos para sus propios fines, instruidos a tal grado que les quitan sus sueños, ideales, iniciativa, capacidad de expresarse por sí mismos, curiosidad, inventiva, entre otros, de tal manera, que tanto la escuela como la educación superior (algunas, no todas), crean personas de manera industrializada para recibir órdenes, para generar más violencia en las aulas, para destruirse unos a otros, destruir el medio ambiente, todo en pro del desarrollo de las naciones, cuando los únicos que se desarrollan son las grandes élites. Por ende, en su gran mayoría el sistema educativo no responde a los desafíos de la sociedad actual.
Sin embargo, no todo está perdido, ya que han surgido y seguirán surgiendo movimientos pedagógicos que aboguen por una mejor educación, y que día a día, luchan por implementar nuevas metodologías y pedagogías sistémicas que integren al ser humano y ayudarle en sus procesos cognitivos.
Para finalizar, dejo planteada la siguiente pregunta: ¿estará nuestro sistema educativo salvadoreño diseñado para desarrollar pensamiento crítico que sea capaz de afrontar los desafíos de la sociedad actual y hacer sostenible nuestra sociedad para las generaciones futuras?