lunes, 11 de julio de 2016

Breve Análisis crítico y propositivo de las experiencias nacionales de evaluación en Educación Superior.


El presente ensayo hace un brevemente análisis introductorio sobre el Sistema de Supervisión y Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior en El Salvador y algunas deficiencias, proponiendo a la vez, alternativas que servirán para futuros escritos o investigaciones.

El Sistema de Supervisión y Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior en El Salvador, está compuesto por tres etapas o subsistemas: Información, Evaluación y Acreditación. Los subsistemas de Información Estadística, Evaluación y Acreditación, el último  siendo voluntario; están fundamentados y justificados en la Ley de Educación Superior y su Reglamento General; son administrados por la Dirección Nacional de Educación Superior los dos primeros y por una comisión de Acreditación el último, en todos los casos contando con la participación del Consejo de Educación Superior. Este subsistema tiene como objetivo impulsar las condiciones necesarias que mejoren la calidad de los profesionales del país. (MINED, 2014)

El Subsistema de Evaluación según (MINED, 2014), ofrece a las Instituciones de Educación Superior una oportunidad para mejorar la calidad de los servicios educativos y procesos académicos que se ofrecen, mediante el ejercicio de prácticas académicas que pretenden desarrollar una cultura de evaluación. Este Subsistema está fundamentado en las Dimensiones de Evaluación, que son los aspectos específicos u objetos de estudio de la institución, carrera o programa académico, a ser evaluado; constituyendo los aspectos institucionales, de carrera o programa sobre los que se emite juicio de valor y que en su conjunto expresan la calidad de la institución carrera o programa; lo anterior, visto como marco de acción a observar en la evaluación y, se desarrolla en cinco etapas: la Autoevaluación Institucional, la Evaluación Externa mediante la Visita de Verificación de Pares Evaluadores, el Informe de Pares o Informe de Visita de los Pares Evaluadores, la Resolución del Ministerio de Educación a la institución evaluada y la Publicación de las Resoluciones.

Ahora bien, la Autoevaluación Institucional, se convierte en el autoestudio que realiza la institución por medio de un proceso participativo con la comunidad educativa, que a su vez vienen a ser corroborado por los Pares Evaluadores, que son vistos como agentes externos e iguales a la IES evaluadas, ya que estos son personas de otras IES que ejercen la función fiscalizadora en representación del MINED, tal como menciona la Ley de Educación Superior, basados en el documento llamado Instrumentos del Subsistema de Evaluación del Ministerio de Educación.

En ese sentido, el Informe de Pares Evaluadores viene a ser el resultado final de la inspección que realizan sobre la IES, en la cual se detallan los hallazgos encontrados y algunas recomendaciones para subsanarlas. En ese mismo orden de ideas, una vez analizado el informe por el MINED, éste procede a emitir su resolución oficial y es comunicada a la IES para luego ser publicada para conocimiento de la población y esperando sean superadas las observaciones para la próxima visita de pares.

En base a lo anterior, para el MINED la evaluación institucional de la Educación Superior tiene como fin comprobar la calidad académica y rendición de cuentas. En ese sentido, según (MINED,  2015)  la evaluación educativa es un proceso de reflexión y crítica que realiza e impulsa, en este caso particular, el sistema educativo sobre los alcances de las acciones de las diferentes esferas que lo constituyen, con los parámetros y criterios que se han determinado a partir de la finalidad del sistema, con la intención política explícita de que los ciudadanos, los padres de familia y los responsables de las instituciones públicas, conozcan en qué medida el sistema cumple con sus responsabilidades, pero, además, para que la sociedad entera tome decisiones informadas tendientes a la mejora de la educación pública.


Por otro lado, según el (MINED, 2002), la acreditación es el reconocimiento al cumplimiento de un conjunto de normas y estándares de calidad previamente establecidos, de tal manera que con ello se permitan procesos eficientes y la generación de resultados de alta calidad. Además, considerando que la acreditación de una institución es el reconocimiento público de su calidad, constituye la garantía de que cumple determinado conjunto de estándares de calidad igual o superior al establecido.

En ese sentido, existe una Comisión de Acreditación de la Calidad Académica de Educación Superior (CdA), creada por mandato de la Ley de Educación Superior. Dicha comisión está integrada por siete miembros, nombrados por un período de cuatro años, de mutuo acuerdo entre el MINED y el CES; tiene autonomía de acción en su cometido y para ello elabora un marco de política a aplicar, el cual se hace del conocimiento del Ministerio. Los miembros son académicos de notoria capacidad y honradez y no representan institución alguna; deben ser de trayectoria reconocida nacional e internacional, con experiencia académica relevante en la enseñanza o dirección de la educación superior, y tener demostrado interés por la misma.

La CdA tiene las funciones de decidir y aplicar las normas y procedimientos para la acreditación, utilizando las dimensiones del Subsistema de Evaluación, realizar los estudios de las solicitudes de acreditación y resolver al respecto. De acuerdo con la LES, la acreditación será la evaluación continua que utilizará la CdA para calificar la calidad académica de aquellas instituciones que llenen los requisitos establecidos en la misma Ley y que voluntariamente la soliciten.

Ahora bien, algunas deficiencias que se observan del Sistema de Supervisión y Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior en El Salvador, son los siguientes: a) El Subsistema de Evaluación no contempla el modelo educativo de la IES, de tal suerte, que pareciera ser que se centra más en la infraestructura y procesos sistematizados administrativos, dejando de lado lo que realmente ocurre en el aula y la respuesta del modelo educativo a los problemas y necesidades de la sociedad. En ese sentido, se corre el riesgo que la educación superior se encuentre desvinculada de la realidad social y por ende pierda su valor social; b) con lo referente a los Pares Evaluadores, existe un sesgo al ser estos parte de las IES, ya que se puede crear la cultura de “te evaluó bien, si tú evalúas bien a mi institución”, ciertamente tiene la experiencia necesaria para realizar semejante tarea, pero el informe final puede carecer de objetividad, aunque en la actualidad si el par evaluador está vinculado de alguna manera con la IES que evaluará, se puede excusar de evaluarla; c) Los incentivos que reciben las IES acreditadas, un ejemplo de ellos son los Fondos FIES (Fomento de Investigación de la Educación Superior), estos fondos por mandato de Ley son únicamente para las IES acreditadas, dejando de lado a las no acreditadas, dando una clara señal, que a las no acreditadas no se les pretende ayudar a mejor su situación y poder tener un estándar de calidad según el Subsistema de Acreditación. Otro beneficio que tienen, es la aprobación de carreras sin el examen exhaustivo que debería de hacer el MINED, lo mismo sucede con el período de evaluación, se alarga aún más.

En conclusión,  Sistema de Supervisión y Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior en El Salvador, pese a que su objetivo es ser visto como un todo, como un proceso sistémico,  por las dimensiones que se evaluar; estas no reflejan la totalidad, aún hay más que evaluar. Se debería de evaluar el modelo educativo utilizado en las IES, y si éste esta vinculado con la misión y visión de la institución, deberían decretarse modelos de pensamiento sistémico y visión compartida como menciona (P. Senge, 2002), vinculando aula, institución y sociedad, logrando de esa manera una cohesión que genere desarrollo y bienestar social al país, logrando que la evaluación lleve a las IES a la producción de Investigación, Desarrollo e Innovación, en lugar de quedarse en meros formalismos, que lejos de innovar, sirven como un obstáculo mejor la calidad en educación superior.







BIBLIOGRAFÍA

·         Sistema Nacional de Evaluación, Gestión 2014-2019. Ministerio de Educación. 2015

·         Ley de Educación Superior de El Salvador

·         Reglamento General de Educación Superior de El Salvador

·         Instrumentos del Subsistema de Evaluación, Ministerio de Educación. 2014

·         Manual de Acreditación de Instituciones de Educación Superior, Comisión de Acreditación de la Calidad Académica, Ministerio de Educación. 2002.


·         P, Senge. (2002) Escuelas que Aprenden. La Quinta Disciplina. Grupo Editorial Norma, Bogotá

viernes, 1 de julio de 2016

Breve introducción a la herencia de la era industrial en la educación

      Este breve ensayo, describe como la era industrial ha influenciada la educación de nuestros tiempos, determinando que los seres humanos son visto como una máquina aislada de los demás, y que por ende, tiene que ser igual a los demás, comparando a la educación con la industria que fabrica productos homogéneos, en el cual, la diversidad es una falla de producción. 

      En ese sentido, P, Senge. (2002) cita a  Arthur Koetler sobre  Isaac Newton, diciendo que le asignaba a Dios una doble función: Como creador del mecanismo del reloj universal y como su supervisor para mantenimiento y  reparaciones. En esa misma línea de pensamiento estaban Kepler, Descartes y otros científicos del siglo XVII con el reloj como modelo del universo. Para estos sabios era natural concebir el mundo como compuesto de componentes diversos, que se acoplan unos con otros como las piezas de una máquina.

    Y como bien menciona P, Senge. (2002):

Surgió una visión del mundo que fue el fundamento de 350 años de progreso científico. Una vez que se analizan las partes, el mundo se puede predecir y controlar, como se controla una máquina.”

      Esto trajo grave consecuencias para la educación, ya que el poderío militar de la época fue controlado y producido en serie y todo estandarizado A, Ponce. (2015), de igual manera, sucedió con la educación, al grado que a las personas se le vio como maquinas, y por ende, tenían que ser corregidas al salir defectuosas, el defecto es la diversidad, las inteligencias múltiples que habla Howard Gardner. En fin, los estudiantes defectuosos eran y lastimosamente siguen siendo aquellos que no aprenden igual que el resto.


     
      En ese orden de ideas según P, Senge. (2002)  establece que el sistema educativo se encuentra atrapado: “Ahí está probablemente la característica más problemática del sistema educativo, desde el punto de vista de innovación y adaptación. Todos fuimos juntos a la escuela; todos somos producto de la escuela de la era industrial”. El problema que presenta, es que los estudiantes no innovan, no desarrollan pensamiento crítico, no experimentan y, no es porque ellos no lo deseen, es porque la educación tiene esos resabios que lo imposibilitan. En base a lo anterior, resulta interesante ver el Programa Creando Conocimiento en el Plan Social Educativo 2009-2014, Dicho programa tiene como objetivo “incentivar la creación de conocimiento orientado a la práctica social, lo cual pasa por el fortalecimiento de los Centros Nacionales de Investigación Científica y Tecnológica, de la creación de Parques Tecnológicos como polos de Desarrollo Científico, así como del fortalecimiento y articulación del Sistema Nacional de Innovación, Ciencia, y Tecnología” Ministerio de Educación (2012)”. Sin embargo, este programa no contempla cambiar la forma del aprendizaje de los estudiantes, ni contempla la atención a la diversidad, desde ese punto de vista, es hacer más de lo mismo. Pero en especial llama mucho la atención, que el programa está diseñado para crear una generación de estudiantes cuyo producto final sea convertirse en investigadores que produzcan Investigación + Desarrollo + innovación (I+D+i), con el propósito de aumentar el desarrollo económico y social del país. Sin embargo, dejo planteada la siguiente  pregunta ¿será posible crear personas con capacidad investigativa e innovadora con un sistema educativo cimentado en los principios de la era industrial?

      Los supuestos de la era industrial en la educación que establece P, Senge. (2002)  son: 1) Que los niños son diferentes y la escuela los corrige; 2) Que se aprende con la cabeza, no con el resto del cuerpo; 3) Que todos aprenden, o deben aprender, de la misma manera; 4) Que en la clase es donde se aprende, no en el mundo; 5) Que hay niños inteligentes y niños torpes.

      Lo anterior, viene a establecer una clara identificación en nuestro sistema educativo que aún persisten los supuestos de la era industrial, ya que no se toma a la persona como un ser vivo, se le considera una máquina, un producto defectuoso que tiene que ser corregido por el docente, limitando en todo sentido al ser humano para crear mano de obra calificada.

      Por otro lado, han surgido y seguirán surgiendo movimientos pedagógicos que abogan por una mejor educación y que día a día luchan por implementar un nuevo modelo educativo sistémico que integre al ser humano para que pueda desarrollar sus procesos cognitivos.
      Desde ese punto de vista, para lograr cambios significativos en la educación, nuestro paradigma educativo debe cambiar, nuestros conceptos, ideas, valores y percepciones que la sociedad nos ha inculcado, y aprender a aprender de una manera integral, en redes  unos con otros (Assmann, 2002), de tal manera que el proceso cognitivo de las personas no se vea fragmentado por materias, edad, nivel escolar, contenidos curriculares.   Teniendo en mente, que la educación debe ser vista en todos sus ámbitos y aspectos, afirmando que el proceso de “conocer es un hacer por el que conoce, es decir, que todo conocer depende de la estructura del que conoce” (Maturana y Varela, 2003), y por ende la educación debe de ir encaminada a que la persona se dé cuenta que la certidumbre que posee sobre determinada situación es relativa a su realidad de ver las cosas, y ser capaz de hacer conocimiento en relación con todo lo que le rodea y comprender que ese todo es parte de su vida, y por ende no pude dejar de conocerlo. 
      

      Este cambio de un paradigma educativo dominante a uno emergente, nos llevaría a tener una visión más amplia de la educación; tal como plantea (Kapra, 1996); él plantea una visión ecológica de la educación, es decir ecocentrista, centrada en la tierra, contrapuesta a nuestro paradigma antropocentrista, centrado en el hombre, en el cual la naturaleza está al servicio del hombre y no lo ve como un ser viviente que es parte de la naturaleza, es decir no lo mira como esa relación interdependiente entre el hombre y todos los seres vivos, en el cual somos parte al igual que todos los seres vivos del entramado de la vida, logrando que el sujeto cognoscente interactúe con los demás de una manera libre y espontánea, sin necesidad que un docente le este indicado que hacer y qué no hacer, ya que desde niños o niñas, traemos esa capacidad para investigar, crear e innovar, sin embargo, el sistema educativo debe de proporcionar las condiciones idóneas para que ese proceso pueda desarrollarse libremente, sin jaulas que limiten el pensamiento, la interacción con las demás personas, el compartir conocimiento y ayudarse unos con otros, logrando un contacto completo consigo mismos, con los demás y con todo los que les rodea, logrando de esa manera un proceso de aprendizaje autónomo, logrando descubrir que la realidad no es lo que la persona pensaba, más bien, es el conjunto de ideas que se entrelazan entre todas las personas y juntos construyen esa visión global de las cosas, tal como afirma P, Senge. (2002) con la implementación de la quinta disciplina en el aula, la escuela y la comunidad.
      
      En conclusión, como sociedad, necesitamos salir de nuestra certeza y cambiar nuestro paradigma educativo, por uno que nos lleve como manifiesta (Maturana y Varela, 2006), a una visión sistémica en su más amplio sentido, generando un proceso de aprendizaje de la persona como un todo, de tal suerte, que la persona aprende integralmente, en esa relación de interdependencia con los demás seres vivos y todo lo que le rodea, creando lo que (Assmann, 2002) denomina la sociedad aprendiente. 









Bibliografía

-      - P, Senge. (2002) Escuelas que Aprenden. La Quinta Disciplina. Grupo Editorial Norma, Bogotá.
            
    - Anibal Ponce Educacion y Lucha de Clases Libro Completo - Documents. (2015). Documents.tips. Retrieved 1 July 2016, from http://documents.tips/documents/anibal-ponce-educacion-y-lucha-de-clases-libro-completo-562056181757d.html

           -  Ministerio de Educación. (2012). Programa Creando Conocimientos. El Salvador. Recuperado de:
https://www.mined.gob.sv/index.php/temas/programas-del-plan-social-educativo/item/5496-programa-creando-conocimiento.html

-   Kapra, F. (2003). La trama de la vida, una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Barcelona: Anagrama. 

     -  Maturana, H y Varela, F. (2003). El árbol del conocimiento: las bases biológicas del entendimiento humano: La trama de la vida, una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Buenos Aires: Lumen. 


-Assmann. H. (2002). Placer y ternura en la educación. Hacia una sociedad aprendiente. Madrid: Narcea.